Periodontitis, una enfermedad a cualquier edad

 

La enfermedad periodontal es la sexta enfermedad más frecuente. 1 de cada 3 personas mayores de 35 años padecen periodontitis y más de la mitad de la población sufre gingivitis. Estos datos tan alarmantes exigen a los profesionales informar a los pacientes acerca de estas patologías.
La gingivitis es la respuesta inflamatoria de la encía al acúmulo de placa bacteriana. Es un proceso que, con un correcto tratamiento, es reversible. A diferencia de la gingivitis, para desarrollar periodontitis es necesario que exista depósito bacteriano y predisposición genética por parte del paciente. Ésta si que causa daños irreversibles al paciente, destruyendo los tejidos que rodean al diente y poniendo en riesgo su soporte óseo. La susceptibilidad genética y los tipos bacterianos determinan la agresividad de la enfermedad y la edad de aparición.

La periodontitis suele asociarse a personas de edad avanzada y frecuentemente se piensa que no existe curación. Es necesario apuntar que se puede desarrollar esta patología a cualquier edad, según los estudios, ocho millones de españoles adultos presentan enfermedad periodontal. Si bien es cierto, que una periodontitis no tratada, va a evolucionar, con el paso de los años, a estadios más avanzados hasta que se da, finalmente, la pérdida de los dientes. Por esto, la población suele relacionarla con la vejez. Sin embargo, un diagnóstico temprano nos permitirá frenar la enfermedad y estabilizar los tejidos que rodean al diente y asi poder mantener la dentadura de por vida.

Signos que pueden indicar al paciente que padece enfermedad en la encía:

– Sangrado espontáneo o al cepillado
– Cambio de coloración (enrojecimiento) y grosor de la encía
– Mal olor o mal sabor en la boca (halitosis)
– Sensibilidad dental
– Espacios entre dientes
– Movilidad dental

En ocasiones, estos síntomas pueden pasar desapercibidos y verse alterados por factores de riesgo como el tabaco o algunos tipos de medicamentos. Además, las enfermedades periodontales no duelen y, por ello, en muchas ocasiones el paciente no ve la necesidad de acudir con urgencia al periodoncista.

La gingivitis y la periodontitis se pueden prevenir y tratar. De manera que pueden permanecer estables (curadas) y mantenidas con un correcto diagnóstico, tratamiento y mantenimiento periodontal y con unos adecuados hábitos de higiene oral adquiridos por el paciente.
La prevención es la clave para mantener tu dentadura de por vida, pero si crees que puedes padecer gingivitis o periodontitis podemos ayudarte. Un buen plan de tratamiento parte de un diagnóstico exhaustivo y completo. Tu periodoncista e higienista dental conseguirán estabilizar tu enfermedad y, en caso de que fuera necesario, te ofrecerán una solución con garantías para las piezas ya perdidas y que así puedas disfrutar de tu boca de nuevo.

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